lunes, diciembre 29, 2014

Pongámonos en marcha, tenemos todo un año por delante.



Sombrero 109
Enero 2015

Es interesante llenarse los pulmones de resúmenes, análisis y autocrítica de todo lo que ha pasado durante el año que se acaba. De hecho, es lo que "toca".

Es un ejercicio de evaluación que permite observar con ojos críticos aunque con cierta dosis de buen rollo todo lo que ha ocurrido durante el año. Se trata de no dejarse nada en el tintero y generar un verdadero informe de todo lo que habíamos previsto y lo que ha ocurrido en realidad. Incluso atreverse a reorganizar los objetivos y resintonizarlos con las realidades que ya conocemos en el ejercicio de nuestro trabajo diario.

Y en este caso no se trata de repetir el sombrero del mes de diciembre, sino de en la calma y la seguridad que aporta un fin de ciclo, saber que empezamos el nuevo año con una hoja en blanco, cargada de expectativas, buenos propósitos, realidades contrastadas y un P&L (Profit and Losses) más racional.

Pero vamos a hablar de actitudes.

Hay tres formas de afrontar un año de retos en el que está todo por escribir.

  • Que pase lo que Dios quiera.
  • Haga lo que haga no hay nada que hacer.
  • Vamos a poner en crisis el proyecto y busquemos nuevas maneras de hacerlo.

No nos engañemos sólo hay un modo de actuar: afrontar las cosas con actitudes abiertas y grandes y enérgicas dosis de voluntad de trabajo y ganas.

Cualquier otra actitud, es dejar en el aire las soluciones y no coger las riendas de lo que se tenga que hacer: y eso no nos va a conducir al éxito.

Voluntad, ganas, acción, ser racional, saber a dónde vamos… la cuestión es no dejar las cosas al azar y tener previsto buena parte del itinerario que vamos a recorrer.

O sea, mucho más allá de los buenos propósitos, preparemos la ruta y pongámonos en marcha: tenemos un año por delante.

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