martes, abril 08, 2014

El entusiasmo: un ingrediente complejo e imprescindible para liderar.

La definición de entusiasmo en sí misma, nos deja claro que es imprescindible para emprender: Sumo interés en algo, que lleva a poner en su logro mucho esfuerzo y empeño. 

Con la dosis justa, es un ingrediente imprescindible para conseguir aquello que nos propongamos.

Lo que no podemos es “pasarnos de frenada”. El entusiasmo forma parte de cualquier concepto de motivación y es necesario tenerlo (o aprender a tenerlo), para liderar un equipo.

Lo que también está claro es que un exceso de entusiasmo, o la capacidad de entusiasmar sin nada cierto, es perjudicial.

Cuando un miembro de un equipo, en un acto de fe, se cree el mensaje y no es cierto, es la causa fundamental de decepciones y con este hombre desanimado, ya tenemos a un futuro enemigo.

En reflexiones como estas, es cuando recomiendo una y otra vez, leer el libro de Edward De Bono: Seis sombreros para pensar. Es necesario organizar los pensamientos y desgranar toda la información, y poner el empeño en "vestir" cada uno de los seis sombreros de colores, ayuda mucho.

Es cuando se habla de “deconstruir”. En realidad, se trata de desmontar, desmenuzar, organizar y volver a montar. Justo en ese momento tenemos de nuevo aquello que queremos lograr al alcance de la mano, con todo lo que nos permite reflexionar sobre la “bondad” de lo que queremos hacer.

Ese es el momento de las actitudes. Y entre ellas, el entusiasmo y la capacidad de entusiasmar.

O sea, el Séptimo Sombrero.

lunes, marzo 31, 2014

1 de abril. Dia de la Diversión en el Trabajo.

httP://www.humorpositivo.comEduardo Jáuregui de Humorpositivo, me recuerda que el 1 de abril es el Dia de la Diversión en el Trabajo.

Y no hay duda que el humor, es uno de esos sentidos que cuando los incorporas a tu actitud, mejoran tus resultados.

O sea, que en nuestra empresa, en Sayfit, mañana practicaremos el humor, como parte de nuestra jornada.

De todos modos, mal iríamos si no fuéramos capaces de divertirnos en el trabajo. Tal y como reza el "dicho": si no te diviertes en el trabajo, te costará mucho trabajo divertirte.

viernes, marzo 28, 2014

100 sombreros.

Sombrero 100
abril 2014





Tener la satisfacción de haber realizado mas de 500 entradas a este blog desde el 1 de noviembre del 2005, y que 100 de estas entradas hayan sido mensuales, numeradas, comprobables y rigurosas, es realmente extraordinario.

Efectivamente hemos llegado a los 100 "consejos mensuales", o llamémosle "sombreros mensuales". ¡Que bien!.

¿Y ahora qué?... pues ahora el libro.

Hace ya unos meses amenacé con hacerlo. Ahora ha llegado el momento. Y es ese momento en el que toca ser agradecido, humilde, honesto y especialmente brillante en lo que escriba, para no olvidarme de casi nada.

Un amigo mio al que recurro con frecuencia, me dice que las dos virtudes que no cito y que son necesarias son el amor y el humor.

Al amor lo definen como el "sentimiento relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de actitudes, emociones y experiencias".

Qué hemos de decir del amor que no suene a tópico?, pues es dificil, pero yo me esfuerzo en amar a diario. Afrontar con amor las cosas, probablemente va mas allá de la palabra exacta, yo creo que la actitud de amar, probablemente la podríamos enrocar con el amor al trabajo, a las cosas, a la gente, a las situaciones, a lo que haces a diario, a los placeres de la amistad, a los desayunos de tenedor, a los fines de semana, a la familia y sobre todo a mi compañera y amiga Montserrat, que me lo aguanta todo cada dia, cada minuto y cada segundo. Que me cuida, que me quiere, que convierte cada dia en un reto.

Y del humor qué?. Pues voy a poner como referencia a unos extraordinarios profesionales de las actitudes, tuvieron la visión que les animó a crear www.humorpositivo.com, que conceptualmente describen como una necesidad que nos ayuda a mejorar el clima laboral y los resultados.

Pero el humor ha de ser algo que acabe siendo expontáneo, de estómago. Que forme parte de nuestra forma de ser. Pero no confundamos el humor como "el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas". Me refiero al sentido de humor como "la capacidad de estimular el sentido de gracia en uno mismo y en los demás". 

Y de nuevo estoy en ese punto en el que agradezco y agradezco. Y no voy a repetirme, pero es evidente que les doy las gracias en cada una de mis palabras y de mis posts.

Porque sé que hay personas con las que colaboro y que colaboran conmigo, que se esfuerzan en levantar el ánimo, ayudar a los demás, mejorar las aptitudes, mejorar las actitudes, a conducir a las personas a la excelencia y eso no tiene precio. Es de un muy alto valor todo su trabajo, toda su estima y su humildad.

No quiero dejar de referirme el que para mi es mas que un coach y socio, además es un amigo con el que comparto a diario los embites de la situación tormentosa que agrede cada día a todos con mucha intensidad, pero que parece que "llevemos puestas" las "orejeras" que llevan los equinos para mirar siempre adelante.

Y es alguien que se pregunta en su blog... ¿quién motiva al motivador?. Buena pregunta.

Y no hay otra respuesta que uno mismo.

Bien, ahora toca el libro. 

Les tendré al corriente, pero no se preocupen, el próximo mes el Sombrero 101.

Ah! y no se olviden de ponerse el Séptimo Sombrero, el que les garantiza que una buena actitud les puede cambiar el día.

miércoles, marzo 26, 2014

Esto si es trabajo en equipo.

Es una verdadera locura. Un estadio lleno a rebosar cantando la "Oda a la Alegría" de Beethoven.




jueves, marzo 20, 2014

Las siete reglas del liderazgo efectivo.

No nos equivoquemos. Al final todo son buenos consejos, orientaciones certeras e instrucciones contrastadas.

Al final, todo se trata de crear tu propio universo como lider, trabajar tus actitudes y conseguir la implicación de cada miembro de tu equipo para que se sienta parte de él y que sepa que todos son necesarios.

Lo que en cuelquier caso, no deja de ser un buen consejo, es que no nos olvidemos de lo esencial, cuando manejemos un equipo de personas que deciden creer en tus capacidades y defender tus objetivos.

Para hacerlo, 7 sencillas reglas de liderazgo emprendedor,
 
Interesate por cada uno de los miembros de tu equipo
Preocupate por cada uno de ellos. Interesate por sus ambiciones, sus intereses, sus capacidades, sus necesidades, su empatía, su capacidad de trabajar en equipo, sus ganas de aprender, sus límites y sus limitaciones...

Alienta la iniciativa
Motivalos para que tomen iniciativas. Recuérdales que un intento fallido es una manera mas de no hacerlo de ese modo. Que se aprende de todo, lo acertado y lo desacertado. Que no hay otra manera de hacerlo bien que no sea haberlo intentado tantas veces como sea necesario hasta encontrar la manera mejor de hacerlo.
 
Rodeate de un equipo duradero
Alimenta la capacidad de diálogo. Reúnete con ellos. Que colaboren entre ellos. Que sumen esfuerzos. Recuérdales que no hay personas estrella, que cada uno tyiene su cometido en el equipo. Gestiona las amenazas de toxicidad.
 
Dale importancia a la comunicación
Hablar y hablar. Trabajar cada tema con la intensidad que aporte cada miembro del equipo. No olvidarse de ninguna sugerencia. Un tema que para ti puede que sea intrascendente, para quien lo propone puede que sea de vital importancia. No dejes nada por resolver. No pospongas.
 
"Dar la cara"
Ponte delante de las situaciones. No te escudes en los demás. Afronta los problemas. No te fies del "laisser faire, laisser passer". 
 
Ayuda a generar la autocrítica en tu equipo
No hay posibilidad de avanzar sin la capacidad de autocrítica. Deconstruir lo andado y volver a construirlo es parte de todos los procesos. No confundamos esto con la rectificación constante. Las decisiones han de ser alcanzables, medibles, lógicas y realistas. Pero si modificar la estrategia pùede ayudar a mejorar el resultado, analizarlo y realizarlo sin dudar.
 
Alimenta el sentimiento de pertenencia
El "engagement", el compromiso con el equipo, hacerse suyos los objetivos, el sentido de pertenencia, se han de fomentar desde un inicio. Creer en la marca, los objetivos, y el por qué realizamos nuestro trabajo, es primordial para tener un equipo motivado y bien engrasado.
 
Trabajar nuestras capacidades y nutrirlas de nuevos conceptos y fórmulas que nos permitan mejorarlas, es algo que debemos tener en cuenta a diario. Cada uno de nuestros instantes, cada momento de nuestras agendas, cada una de las cosas que ocurren a diario, cada mejora en nuestros resultados, cada actitud en positivo que realizamos, nos conduce a alcanzar la excelencia en nuestra capacidad de liderazgo.
 

martes, marzo 18, 2014

Las siete fases visionarias de un proceso emprendedor

Las siete fases visionarias de un proceso emprendedor, es el camino que recorres desde el puro acto de fe en tu idea, hasta alcanzar la realidad.


Son etapas que descubres cuando has llegado a la última. Nunca te saltas ningún paso, aunque te gustaría pasar de la primera a la última sin esfuerzos.

Les llamo fases visionarias del proceso emprendedor, porque son exáctamente eso. Son las que te permiten percibir el nacimiento, la marcha y los resultados del objeto a emprender.

En todo el proceso, está la necesidad de la "prueba y error" constante, afrontar la realidad del sector y del mercado, chocar contra los imponderables, "deconstruir" y volver a construír los argumentarios, redefinir la estrategia de implantación y analizar las consecuencias de cada paso, antes y despues de realizarlo.

Podríamos ponerlas en este órden

Lo imaginas. Es cuando tienes la idea y visionas qué pasará si lo haces.

Lo visualizas. Organizas tus ideas al servicio de lo que quieres hacer y descubres cómo hacerlo.

Lo deseas. Intuyes el camino, buscas complicidades en tu proyecto, que va cargado de  aspiraciones relacionadas con tu idea y lo propones en positivo.

Lo supones. Pones "negro sobre blanco" la globalidad del proyecto, especulas sobre todo lo que va a ocurrir y presupuestas el negocio.

Lo crees. Pones todo tu trabajo, mente e intenciones en acercarse al presupuesto, que crees realista.

Lo sabes. Cuando analizas los primeros resultados, vuelves a andar sobre tus pasos, analizas tus puntos fuertes y débiles, tus oportunidades y tus amenazas, y reescribes la estrategia.

Aciertas. Con todo lo andado, con las primeras experiencias, conociendo tu propio negocio, aseguras cada uno de tus pasos y organizas la implantación contrastando con la realidad que ya conoces.

Seguramente podríamos discutir si este es el proceso exacto, pero la realidad es lo que nos enseña a diario y nos muestra los aciertos, nos advierte sobre los desaciertos y por mucho que intentemos saltarnos alguno de estos estados, no podemos.

Podemos correr mas, podemos ecercarnos mucho a lo que sería el último paso, pero siempre habrá unas fases visionarias que tendremos que admitir que hemos hecho, cuando alcancemos el éxito. 

Lo que no podemos olvidar es que, cualquier proceso de emprendeduría, pasa por la capacidad para la autocrítica y el autoanálisis, saber deconstruir y volver a construir, reescribir nuestro proyecto tantas veces como sea necesario, no perder de vista nuestro objetivo y perseverar.

lunes, marzo 03, 2014

Cómo intentamos sortear los escollos de un emprendedor.



Lejos de enumerar los infinitos escollos de un emprendedor, para poner en marcha una idea o un negocio, vamos a separarlos en dos. 

El escollo interno
El escollo externo 

El escollo interno, tiene que ver con la idea, el plan de negocio, creerse lo que haces,…

Se ha de medir con cierto nivel de exactitud cuál va a ser el éxito del proyecto. Y crearlo teniendo en cuenta si va a ser para que viva de él una sola persona, o si lo podemos convertir en un negocio de éxito.

Si se trata de un proyecto para que una persona lo gestione, y tenemos el coraje y el empuje de ponerlo en marcha, será porque hemos contado con la financiación que nos lo ha permitido, y que por lo tanto, esta financiación estará amparada en un Plan de Negocio que permitirá recuperar la inversión, o pagar a quien nos lo haya prestado.

Si lo queremos convertir en un negocio, con mas ingresos y por tanto con una proyección en el tiempo que nos permite especular con unos ingresos que van a ser consecuentes con lo que debemos gastar para hacerlo, perfecto. También deberemos contar con el tiempo de recuperación de la inversión, o bien con que tendremos ingresos suficientes como para pagar a quien nos haya prestado el dinero.

El Plan de Negocio ha de ser mesurable, honesto, conseguible y con el nivel de certeza que nos va a permitir la cautela.

Es evidente que un Plan de Negocio mal calculado, puede conducirnos a tener el peor escollo interno, que es el de haber pensado desde nuestras aspiraciones, mas que desde nuestras realidades.

El escollo externo, es el de la burocracia, las decisiones lentas por culpa de terceros, la falta de financiación.

En este caso, cumplir con las Leyes, con los obstáculos burocráticos y la falta de interés por parte de quien nos puede facilitar las cosas, es un escollo monumental. Por eso debemos prepararnos y tener previsto todo lo que concierne a estos asuntos, para que sepamos con qué escollos nos vamos a encontrar, y actuar en consecuencia. 

En cuanto a los escollos financieros, son aquellos que pueden impedir que nuestro proyecto salga adelante. Por tanto, se debe contar con soluciones imaginativas y planes B y C y D… porque muchas veces, a pesar de las ganas de ayudar de los interlocutores, puede que nos encontremos con el espejismo de campañas de marketing bancario, que nos dicen que ellos tienen dinero para ayudar a emprender, y la cruda realidad es que solo tienen dinero para quien no lo necesita. 

Se trata de tener casi todo previsto. 

Una vez tenemos un Plan de Acción, que podamos modificar con “cintura” una vez pongamos en práctica nuestra idea, debemos ser honestos con nuestras posibilidades.

Reconocer nuestras debilidades ante un entorno hostil, y preparar planes de implementación. Aunque sea con ayuda. Buscar la ayuda de un mentor, no es nada difícil.

Y a partir de que hemos contrastado nuestras ideas, consultado y previsto todo lo predecible, hemos de ponerlo en marcha. 

Con voluntad, con persistencia, con la intensidad de creer en lo que se está haciendo. Y por veces que te caigas, volverse a levantar e insistir.  

En realidad todo se trata de ser capaces de especular, predecir, suponer, asegurarse y actuar.

jueves, febrero 27, 2014

La honestidad, mas allá de ser un adjetivo, es una cualidad.

Sombrero 99
Marzo 2014

La honestidad es una cualidad que con frecuencia, se ha desvirtuado hasta convertirla en un adjetivo que hay quien repite y repite, citando a personas que manejan las opiniones con el fin de crear una atmósfera favorable a intereses a veces nada honestos.

Según la autora Alicia Morales, es aquella cualidad humana por la que la persona se determina a elegir actuar siempre basándose en la verdad y en la justicia (dando a cada cual lo que le corresponda).

Ser honesto es ser real, acorde con la evidencia que presenta el mundo y sus diversos fenómenos y elementos; es ser genuino, auténtico, objetivo. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás.. Esta actitud siembra confianza en uno mismo y en los demás.

La honestidad no consiste sólo en franqueza (capacidad de decir la verdad) sino en asumir que la verdad es sólo una y que no depende de personas o consensos sino de lo que el mundo real nos presenta como innegable e imprescindible de reconocer.

Y la gran dificultad en ponerlo en práctica, es que es una cualidad de alto valor, pero que no hay otro modo para entenderla y ejercitarla, que todo lo que se aprende y se sigue aprendiendo en la vida, discriminando de forma clara aquello que no lo és (que no es claro) y poniendo negro sobre blanco aquello de lo que no dudamos y que no hay motivo alguno para ello.

Casi todo lo que hacemos cada día, en cada instante, lo que preveemos, lo que consideramos hacer, se basa en un alud de cálculos mentales, en los que interviene lo que conocemos, lo que hemos analizado y lo que sabemos que debemos hacer.

Por tanto, sabemos que podemos equivocarnos y que la contundencia de nuestras acciones han de ser equilibradas con la certeza mas cercana a la verdad indudable.

Esto casi necesitaría de un complejo análisis filosófico, y por tanto voy a sugerir unas reglas del juego que nos permitan tomar decisiones de la forma mas honesta posible.

Para ello, preparémonos.

* Nunca tomemos decisiones basadas en la verdad no contrastada.
* Nunca cerremos la puerta a los cambios.
* Debemos distinguir las opiniones de las certezas.
* Busquemos opiniones de calidad.
* No caigamos en la procrastinación, tomemos decisiones.
* Construír conclusiones razonables, conseguibles y organizadas en el tiempo.
* Expliquemos las razones por las que se toma una decisión.
* Calculemos las repercusiones y las consecuencias.
* No nos olvidemos a nadie.

Hay muchas otras, pero nos valdrá con estas 9.

Actuar de forma honesta, es una manera mas de alimentar nuestras mejores actitudes.

jueves, febrero 20, 2014

Ir de "buen rollo", nos arregla el día.


A pesar de que las cosas están como están, no me queda mas remedio que estar constantemente de buen rollo.

Y no lo digo con el pesar de quien cree que es una carga esforzarse en tener mejor aspecto, calzar una buena actitud o esgrimir una sonrisa.

Es evidente que no es lo mismo una reunión en la que alguien entra con una cara desdibujada en el rostro, que otra en la que alguien entra con una sonrisa lucida.

No hay color.

En el primer caso, es probable que se contagie de forma inmediata ese rictus que deja el ambiente cargado de desconfianza y pocas bromas.

El segundo, como mínimo, puede que le preguntes por qué sonríe. Es evidente que si sonríe, ese rictus de pocos amigos, se convierta en otra expresión que permita enfocar cualquier conversación desde un punto de vista que permita empezar la reunión desde un punto de partida mas favorable.

Por tanto, hablemos del “buen rollo”.

¿Cuesta tanto?... honradamente no. Es necesario “llevar puesto” el buen rollo en cualquier minuto del día. El resultado será mejor.

Cuando empezamos una jornada, no sabemos con qué tropezaremos, con que nos encontraremos, si deberemos atender una llamada que no nos apetece o necesitaremos reunirnos con quien no nos gusta.

Busquemos una “coletilla” o un “ripio” que nos permita resituar la actividad en el escenario que nos sea mas cómodo… 

“Pongámonos cómodos, ahora ya veis que llevo chaqueta… pues me la voy a quitar”
“Encantado de verte de nuevo, hoy creo que puede ser un buen dia para llegar a un acuerdo”
“Necesitaba volver a hablar contigo!” 

Y a continuación, sin olvidar la sonrisa ser serios en lo que hablemos (serio de seriedad no de rictus).

Bien, ya lo sabeis, vayamos de “buen rollo”: nos puede arreglar el dia.

lunes, enero 27, 2014

La humildad.

Sombrero 98
Febrero 2014

Hoy he rebuscado en todas las descripciones sobre humildad que he encontrado. Desde Wikipedia hasta la RAE lo explican de forma profusa, pero me he quedado con dos párrafos que ilustran todo aquello que quiero transmitir…

Miguel de Cervantes dice en el famoso Diálogo de los Perros que "la humildad es la base y fundamento de todas virtudes, y que sin ella no hay alguna que lo sea". Opina así el príncipe de los ingenios que la modestia y la discreción mejora las demás virtudes y enriquece la personalidad.


Desde el punto de vista virtuoso, consiste en aceptarnos con nuestras habilidades y nuestros defectos, sin vanagloriarnos por ellos. Del mismo modo, la humildad es opuesta a la soberbia, una persona humilde no es pretenciosa, interesada, ni egoísta como lo es una persona soberbia, quien se siente auto-suficiente y generalmente hace las cosas por conveniencia.

Se ha de reconocer que no deja de ser harto difícil ser estrictamente humilde. 

Generalmente las personas tenemos tendencia a resaltar todo aquello que hacemos bien, con el fin de disimular o atemperar aquello en lo que no somos precisamente hábiles.


Cuando la soberbia adquiere un papel relevante en nuestro día a día, es porque hemos dejado de ser autocríticos, y nos hemos instalado en una especie de pedestal construido a fuerza de esculpir en piedra nuestras virtudes o todo aquello que nos da relieve y hemos escondido todo lo demás.

Por lo tanto, voy a empezar por mí mismo y empezar a practicar la humildad de forma consciente.

Empezaré por disculparme por mi intromisión (casi sin pedir permiso) cada mes, con mis “consejos”. Y por lo tanto, también agradecer a dos personas especiales en este blog… a Xavi Falgar para empezar. Fue la persona que me explicó era importante la práctica de no olvidarse de las personas que han realizado un seminario contigo. Y me puso como ejemplo lo que hizo una vicepresidenta de la Junior Chamber International (JCI) durante su mandato y que consistía en escribir cada mes un consejo a los miembros de su equipo. Ahí empezó todo… Los Consejos del Séptimo Sombrero.

A Manel Casals, quien sus comentarios instructivos, diseccionando, construyendo, recomendando y apoyando mis “consejos”, le ha llevado a influir de forma decisiva en el perfil de El Séptimo Sombrero. Desde sus comentarios, sus posts, sus artículos y algo especialmente significativo: desde su más absoluta humildad, ha contribuido en todo lo que es este blog.

Hay dos momentos estelares de sus intervenciones, en primer lugar me recomendó que dejara de llamarles “Consejos”, porque era muy pretencioso, y me aconsejó que lo renombrara como “Sombreros”. Así ha sido desde entonces.

Y en segundo lugar, me aconsejó que hablara sobre la humildad. Y en eso estamos.

Hay otras personas que han influido de forma profunda y especial en este blog, pero por no dejarme a nadie lo ilustraré en el nombre de David Balaguer. No hay ninguno de sus comentarios y valoraciones que hayan caído en saco roto. Es un lujo tenerlo siempre cerca. Sus capacidades como coach y mentor, y su preparación como trainer, fruto de su experiencia y conocimientos, lo han llevado a ser una de esas personas que has de escuchar, si quieres “afinar” tu trabajo de camino a la excelencia.

A todos los demás, que sois fieles a este blog y habéis contribuido a que llegue a casi 100 “sombreros”, otros tantos artículos recomendados, clips y todo lo demás, os agradezco vuestra fidelidad e insisto en pediros disculpas por mi intromisión cada mes y agradeceros que sigáis leyéndome.

Y añado las consideraciones de Manel Casals en sus recomendaciones sobre la humildad,

El hombre de hoy está hambriento y con sed de felicidad, de vida espiritual y de Dios  y ¡tiene la solución en sus manos!. Piensa que todo es inalcanzable, que es una ilusión y por ello suele morir de hambre y sed (León Tostoi). Cada uno de nosotros ha de mirar hacia su interior y buscar, y se ha de aceptar que uno es pequeño, lo cual, en lugar de ser un obstáculo es la gran virtud para empezar a crecer y encontrar lo que buscamos...
La humildad es la virtud, aunque no lo digan los tratados y las normas, y es de donde nacen todas las demás. Podríamos decir que sin humildad es imposible hacer nada.
La humildad es la gran virtud del sabio. Solo sé que no se nada decía Sócrates.
El humilde no busca halagos o aplausos.
El humilde sabe que no posee la verdad absoluta y que no puede saberlo todo.  
El humilde muchas veces está “detrás del telón”.
El humilde no está cómodo en la superficialidad. Las vanalidades le sobran. 
La humildad son los cimientos de la sabiduría.
Los humildes, al contario de los estúpidos, ven más grandes a las personas que vuelan más alto.

Por lo tanto, el Sombrero de este mes es la humildad

miércoles, enero 15, 2014

Cómo influye la conducta y la actitud en el comportamiento (no es lo mismo)

Vamos a distinguir entre conducta, actitud y comportamiento.

La conducta es la consecuencia de todo nuestro aprendizaje personal y social, que nos empuja a tener unas formas de hacer las cosas que ejecutamos sin pensar. Son nuestros patrones de comportamiento.

La actitud es la forma de actuar. Puede que tengamos patrones de comportamiento, que modificamos con la actitud hasta el extremo de que acaben formando parte de nuestra conducta. Digamos que la actitud es la conducta racional. 

El comportamiento es el resultado de nuestra conducta sumada a nuestra actitud, y situadas en un contexto concreto, en el que les influye el entorno y el estado de ánimo.

En definitiva, el comportamiento de una persona, está condicionada por sus códigos de conducta, su actitud, el entorno y el estado de ánimo. 

Si es capaz de controlar sus actitudes, modificará a su antojo su comportamiento hasta que sea el adecuado a las circunstancias. Con ello conseguirá el efecto que desee transmitir.

Ya saben que, una cosa es lo que se dice y hace, y la otra es cómo se dice y hace.

¡Controlen las actitudes!


miércoles, enero 08, 2014

El valor de las cosas: 2 mas 2 NO suman 4.

¿Cuánto vale una idea?. ¿Qué valor le otorgamos a lo que sabemos hacer?. ¿Cómo ponemos negro sobre blanco la creación de un proyecto?. ¿Qué importe dinerario le ponemos a la implementación de todo esto?. ¿Qué valor final tiene una vez ejecutado?.


Varía ¿eh?

Pues si. Lo malo (o lo bueno) es que todo depende de la capacidad de transmitir la solvencia de la idea, el know-how, el proyecto, su puesta en marcha y su funcionamiento.


Si damos por bueno que la idea es estupenda, que quien lo propone es alguien que sabe de ello, que cree suficiente en el proyecto como para visionarlo en marcha, lo implementa y logra resultados con su funcionamiento, está claro que deberemos buscar algo parecido en el mercado y otorgarle un valor dinerario que sea proporcionado a los ingresos que aporta, sumado a sus expectativas de proyección.


En un momento de todo este proceso creativo y de puesta en marcha, está ese instante en el que quien va a ser usuario lo entiende como bueno, le convence y se convierte en un fiel defensor de las bondades que ofrece.


Pero en todo el proceso, va a ser necesaria la intervención de alguien que sonríe y da confianza y seguridad.


Esto último, está dentro del “saco” de las actitudes. Y a veces, es ese ingrediente que falta para conseguir la excelencia.


De nuevo, os propongo que nos observemos y convirtamos nuestras actitudes en nuestra mejor baza.