lunes, febrero 16, 2015

viernes, febrero 06, 2015

La autoestima es imprescidible para emprender.

Sombrero 110 
Febrero 2015

Cuando se habla de autoestima, parece que nos perdemos en consideraciones de autoanálisis pseudosicológico, que nos impide realizar el simple ejercicio de mirarnos al espejo y gustarnos. 

Es un ejercicio sencillo. Es ese momento en el que comprobamos que nos gusta lo que hacemos, nos divertimos haciéndolo y siendo autocríticos estamos en estado de "prueba y error" constante.

Y eso no impide que debamos protegernos de los embites de los que nos llaman "ilusos porque tenemos ilusión". Hay que saber discernir entre los que realmente te ayudan a analizar tus pasos de los cínicos tóxicos y opinadores de café, que se disfrazan de asesores gratuítos.

De ahí que debemos tener la autoestima inalterable: nadie te quiere mas que tu mismo.

Cargados de emociones y de la ilusión que te retroalimenta a diario por hacer aquello en lo que crees, pero con los pies tocando el suelo.

No deja de ser un esfuerzo diario por mantener la actitud en perfecto estado de revista, que te permita trabajar con la mirada oteando el éxito.

Los primeros meses del año, son meses de análisis y de observar los resultados de los últimos meses, con la vista puesta en las próximas semanas.

Este es un mes de "Séptimo Sombrero". No lo olvidemos en casa.

lunes, diciembre 29, 2014

Pongámonos en marcha, tenemos todo un año por delante.



Sombrero 109
Enero 2015

Es interesante llenarse los pulmones de resúmenes, análisis y autocrítica de todo lo que ha pasado durante el año que se acaba. De hecho, es lo que "toca".

Es un ejercicio de evaluación que permite observar con ojos críticos aunque con cierta dosis de buen rollo todo lo que ha ocurrido durante el año. Se trata de no dejarse nada en el tintero y generar un verdadero informe de todo lo que habíamos previsto y lo que ha ocurrido en realidad. Incluso atreverse a reorganizar los objetivos y resintonizarlos con las realidades que ya conocemos en el ejercicio de nuestro trabajo diario.

Y en este caso no se trata de repetir el sombrero del mes de diciembre, sino de en la calma y la seguridad que aporta un fin de ciclo, saber que empezamos el nuevo año con una hoja en blanco, cargada de expectativas, buenos propósitos, realidades contrastadas y un P&L (Profit and Losses) más racional.

Pero vamos a hablar de actitudes.

Hay tres formas de afrontar un año de retos en el que está todo por escribir.

  • Que pase lo que Dios quiera.
  • Haga lo que haga no hay nada que hacer.
  • Vamos a poner en crisis el proyecto y busquemos nuevas maneras de hacerlo.

No nos engañemos sólo hay un modo de actuar: afrontar las cosas con actitudes abiertas y grandes y enérgicas dosis de voluntad de trabajo y ganas.

Cualquier otra actitud, es dejar en el aire las soluciones y no coger las riendas de lo que se tenga que hacer: y eso no nos va a conducir al éxito.

Voluntad, ganas, acción, ser racional, saber a dónde vamos… la cuestión es no dejar las cosas al azar y tener previsto buena parte del itinerario que vamos a recorrer.

O sea, mucho más allá de los buenos propósitos, preparemos la ruta y pongámonos en marcha: tenemos un año por delante.

martes, noviembre 25, 2014

Es el momento de la "prueba y error" en nuestra estrategia.



Sombrero 108
Diciembre de 2014

Estamos ya finalizando el año, y va siendo hora de plantearse cómo enfocamos el año siguiente, sin olvidar todo aquello que habíamos previsto de un modo y su resultado ha sido otro.

Es el momento de la “prueba y error”. Observar con ojos críticos (y si es posible con ojos ajenos) todo lo que han dado de sí nuestras previsiones.

Está claro que puede haber desviaciones hacia un lado o hacia el otro, de más o de menos o excesos de velocidad o pasarnos de frenada. Es el momento del análisis, para avanzar con todo lo aprendido.

Es el momento de replantear estrategias, renovarlas o insistir en ellas. Es ese momento en el que debemos plantear las siguientes batallas para que nos acerquen a nuestros objetivos.

Finales de noviembre es ese instante mágico en el que recogemos las redes que hemos lanzado al mar, para saber la realidad de si nuestro trabajo está dando sus frutos.

Los cambios estratégicos o el planteamiento de nuestro negocio no es otra cosa que un paso más para enfocar de forma correcta el camino que nos permite avanzar en nuestra idea.

Por tanto debemos preparar el Presupuesto del siguiente año, comprovbando si lo que teniamos previsto en pas partidas principales, se acercan poco o mucho a la realidad.

Toda start-up tiene que hacer este ejercicio como mucho, dos veces al año. Mis meses sugeridos son julio y noviembre. Lo bueno es afrontar con energías renovadas septiembre y enero.

Descubrir que una táctica de trabajo no es correcta, es fundamental para descubrir la buena.

Y no debemos confundir la estrategia con la táctica.

La estrategia es el la hoja de ruta por dónde debemos andar, y está basada en la “misión” y la “visión” de un planteamiento de negocio. Nos indica dónde queremos llegar y cuál va a ser el camino.

Queremos llegar a la ciudad para ir de compras. Queremos hacerlo antes de Fiestas, por lo que decidimos que el día 18 es un buen día. Y no queremos que se entere quien va a recibir el regalo. Disponemos del dinero para adquirir lo que buscamos y tenemos claro qué queremos comprar. (estrategia)

La táctica es el cómo debemos hacerlo. Digamos que se trata del modo de cómo debemos avanzar para llegar a la meta. 

Por lo tanto, organizamos el viaje para el día 18. Decidimos a qué lugares iremos para encontrar lo que buscamos. Y como no queremos que se enteren, procuraremos esquivar ese día en nuestra agenda, entraremos en internet para localizarlo y preveremos cuánto tiempo le vamos a destinar, si debemos quedarnos a comer y a qué hora queremos volver al origen del viaje. (táctica).

Sin confundir una cosa con la otra, es el momento del análisis. De la observación todo lo objetiva que sea posible para descubrir si nuestra estrategia es la buena y analizar si nuestras tácticas son las adecuadas.

Y de esto, los emprendedores entendemos que a pesar de los obstáculos, sin temer los errores tácticos y con una gran dosis de sentido común, acabamos por encontrar la fórmula compuesta por dosis equilibradas de pequeños aciertos que nos acercan al éxito.

¡Éxitos y Felices Fiestas!

domingo, noviembre 02, 2014

Las 7 reglas que conducen al éxito.

Sombrero 107
Noviembre 2014

Con frecuencia es complicado mantenerse firme en el día a día de un proyecto en ejecución. 

Se trata de entender que si se trata de un proyecto innovador, no hay nada donde comparar y muy probablemente, no nos quede otra que aprender de nuestros propios errores o de tácticas que necesitamos contrastar con lo que habíamos supuesto que ocurriría.

No hemos de olvidar que una de las motivaciones de un proyecto innovador, es que podamos vivir de él. Por lo tanto, cuando ya hemos apostado, cuando hay personas que creen el él y apuestan su dinero para tener beneficios, no debemos agobiarnos por otra cosa que no sea pilotar el negocio dirigido al éxito.

Y hay siete reglas a contemplar,

Mantenerse firme en los macro-objetivos
No perder de vista el por qué es bueno el proyecto y por qué debe llevarse a cabo.

Analizar con frecuencia la estrategia y sus resultados
Comprobar que el trabajo de realiza en el timeline previsto y que los resultados son los esperados.

Reconducir las acciones que no funcionan.
Si un resultado se desvía excesivamente de las previsiones, analizarlo y ponerlo en marcha con tácticas distintas.

Redescubrir periódicamente las bondades del proyecto
Véndete de nuevo a ti mismo el por qué de todo y autoredescubrir el proyecto.

No atormentarse con las acciones fallidas
Pararse, reflexionar y buscar respuestas. Reprogramar y volver a intentarlo.

Mantener el ánimo, programando descansos para evadirse.
Tómate un descanso: practica deporte, lee, juega con tus hijos, sal con tu pareja, tómate una cerveza con tus amigos…

No caigas en un bucle.

No te autodestruyas pensando en tus debilidades, no te rindas y busca soluciones. 

Y con reglas del juego y con la voluntad dirigida al buen fin del trabajo, el proyecto no puede tener otro resultado que no sea el éxito.

lunes, septiembre 22, 2014

Caer y volverse a levantar, aprender qué no debemos hacer y empezar de nuevo.


Sombrero 106

Octubre 2014

Caer y volverse a levantar, aprender qué no debemos hacer y empezar de nuevo. 

En su día, ya publiqué un acertado post de Ricardo Nanjari sobre la resiliencia.

De todos modos permítanme insistir.

La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones que permiten avanzar en contra de la corriente y superarse. (E. Chavez y E. Yturralde).

Pues en eso estamos. Mantenerse firme en las convicciones pero flexible y ágil en la autocrítica y la capacidad de análisis, es fundamental para seguir adelante con cualquier proyecto.

Lo que resulta perverso, es que un emprendedor con una gran idea, una vez la ha desarrollado y la quiere implementar, le toca realizar una licenciatura entera en gestión de empresa, un doctorado en gestión financiera y una preparación experta en comunicación.

Cuando ya ha aprendido todo esto, se da cuenta que han transcurrido meses y a su idea, la razón de ser de su emprendeduría, tan solo le dedica el 20% de su tiempo real.

Yo siempre aconsejo buscarse aliados, cómplices que le echen una mano. Después de un largo camino como emprendedor, hago buena la frase de que es mejor tener un pequeño porcentaje de algo que un 100% de nada.

Pero la resiliencia no es algo con lo que se nace. Es la suma de un conjunto de actitudes que permiten ser tenaz y aprender de todo. No darse por vencido aunque modificando aquello que no le ha permitido alcanzar el éxito.

Y el aprendizaje no tan solo se trata de cometer de nuevo un error, sino el encontrar nuevas formas de hacerlo.

Y sobre todo, se trata de no caer el la "teoría de la pistola", aquella que apuntas con un dedo a quien haces culpable de tus problemas, y no te das cuenta que hay tres dedos que te apuntan a tí.