jueves, septiembre 28, 2017

Negociación: intercambiar propuestas y concesiones.

Sombrero 143
Octubre 2017

La Negociación es un proceso entre dos partes en donde existen dos posiciones diferentes sobre un mismo asunto, las dos partes quieren llegar a un acuerdo y para esto se comunican intercambiando propuestas y concesiones. 

Sus objetivos pueden ser resolver puntos de diferencia, ganar ventajas para una persona o grupo, diseñar resultados para satisfacer varios intereses, mejorar situaciones actuales, resolver conflictos o llegar a un punto neutral de la información. 

Esta fantástica descripción de Wikipedia, me permite entrar directamente al trapo.

Cualquier persona que ejerce el liderazgo de un colectivo, tiene la obligación de aprender las técnicas de negociación. 

No hay problema, preocupación, contrariedad, dificultad, contratiempo, inconveniente, obstáculo, impedimento, traba que no se pueda abordar con una negociación limpia.

Y en una negociación ya no se trata de las viejas consignas yo gano / tu pierdes.  En una negociación con resultados que aporten soluciones reales la consigna es yo gano / tu ganas.

Parece ser que muchas personas que tienen poder se han olvidado de las reglas del juego.

Cualquier resultado que implique cerrar en falso un problema, se convierte a medio plazo en algo mucho peor. Sobre todo teniendo en cuenta que si el obstáculo es objetivo, cambian los que tienen el poder pero el problema subsiste.

En definitiva, negociar es siempre la solución.

martes, agosto 29, 2017

Con las pilas cargadas: bienvenidos de nuevo !!!

Sombrero 142
Septiembre 2017

Ya de vuelta.

Con ganas de descansar de las vacaciones. Los que no estamos programados para el "dolce far niente", vamos adrenalíticos y con las pilas llenas de energía.

Nos mueve los impulsos de conocer como está todo. Si ha cambiado algo mientras no estábamos. Coger de nuevo el hilo de los acontecimientos.

Calma, respirad hondo. Volved a empezar vuestras rutinas generales para llevarlo a la profundidad de las realidades. Descubrid lo que hay de nuevo. Ponedle orden y priorizad.

Bienvenidos de nuevo.

Nos esperan grandes acontecimientos y novedades que nos ayudarán a mantenernos despiertos y con las "ganas" en su mejor momento.

Nos reencontramos de nuevo con nuestros caminos trazados, pero con la energía tan a flor de piel, como para reenfocar nuestras ideas y trazar nuestros objetivos camino al éxito.

Bienvenidos al día a día.

lunes, julio 31, 2017

El éxito se consigue buscándolo. ¡Felices vacaciones!


Sombrero 141
Agosto 2017

Loco. Soñador. Siempre está inventando. Se arriesga demasiado. Muchas veces no sale bien. Mucho hacer para que después los otros le copien. Demasiados ideales. Va a gastar dinero sin seguridad. No le gusta trabajar: siempre está pensando nuevas cosas. El tozudo... total para nada.
Con su actitud nunca llegará a nada. Ya se ha arruinado varias veces. Yo no apostaría nada por él. Nunca ha pensado en su seguridad. ¡Con lo bien que se está cobrando una nómina!. Con lo inteligente que és y desaprovechándolo.

Nunca llegará a nada. Parece que siempre está trabajando...

o tambien...

Yo trabajando y cobrando cada mes, he encontrado lo que busco. Hago mis horas y después me tiro a mi ocio. Mi ocupación laboral dura lo que marca el convenio. Mi objetivo es pre-jubilarme y dedicarme mi tiempo. No me gusta mi trabajo, pero cobro cada mes. Poner en práctica una idea es perder el tiempo...

Que triste.

En primer lugar, cualquier cosa la ha tenido que poner en marcha alguien... seguramente loco, inteligente, persistente, que ha sabido poner en práctica una idea y que no le ha sido nada fácil.

En segundo lugar: si no te diviertes trabajando, te costará mucho trabajo divertirte.

En tercer lugar, nunca es fácil poner en práctica cualquier cosa, es complejo convertirte en tu propio jefe y muy dificil no tener momentos de euforia y de desánimo. 

Emprender un negocio es una aventura, que no es lo mismo que ser un aventurero. 

Poner en marcha una idea es de personas ilusionadas, no de ilusos que no saben en qué lio se van a meter.

Lanzarse a una aventura para poner en marcha una idea no es de descerebrados, es de gente calcula sus riesgos.

Mantener erre que erre el camino al objetivo no es de tozudos, es de persistentes en su idea.

Conseguir los objetivos no es de gente con suerte, es de gente que empezó su aventura para poner en marcha una idea, que calculó sus riesgos y fue persistente: El éxito se consigue buscándolo.

Pero tomaros un descanso. ¡Felices vacaciones!

miércoles, julio 05, 2017

Las necesidades no se crean: están ahí y debemos descubrirlas.

Sombrero 140
Julio 2017

No hace mucho que un amigo mío que tiene una tienda abierta al público me comentaba que los consumidores les cuesta mucho entrar en la tienda... que le ha bajado el tráfico de posibles clientes.

Mas de una persona le respondería, que quien tiene que salir a buscar clientes es la tienda. Con ofertas atractivas, fidelizando consumidores, socializándose...

Yo creo que lo que nos falta es un cambio de actitud, porque los modelos de consumo están cambiando a mucha velocidad y adaptar o cambiar las rutinas va más lento.

Los/las nuevos/as consumidores/as, utilizamos en primer lugar las redes sociales. Buscamos lo que nos gusta. 

Analizamos el producto en internet. Buscamos precios de referencia.

Compartimos nuestros gustos con nuestros amigos. 

Buscamos en muchos casos la aprobación de nuestros referentes.

Y después, buscamos dónde adquirirlo. 

Cada vez da más pereza acercarse a un establecimiento. No nos gusta hacer colas. No nos gusta escoger entre demasiada oferta. No nos gusta que nos pregunten.

Por lo tanto, un establecimiento ha de resituarse donde el tráfico de nuevos clientes es constante, que es en la decisión de compra, en el servicio, en hacer fácil la logística. En tratar el remordimiento de compra.

Por tanto, la tienda ha de convertirse en aquel lugar donde llevarse el producto a casa es el gran acontecimiento.

Debemos observar nuestro alrededor. Debemos sumergirnos en todo aquello que ya conforma la nueva forma de comprar y de buscar aquellos productos que buscas y necesitas.

Y no lo dudéis, nadie crea necesidades nuevas, las necesidades son las que son y nuestra obligación es verlas y actuar.

martes, junio 06, 2017

Si te desanimas, resetéate.

Sombrero 139
junio 2017

Siempre puede haber un momento de inflexión en el desarrollo e implementación de un proyecto.

Las dudas, el que todo lo que pensabas y tenias previsto no sea como imaginabas, o que falle alguno de los microobjetivos previos, puede alterar el proyecto (aunque sea en el cronograma) y al mismo tiempo afectar nuestro estado de ánimo.

Pues si, los emprendedores también tienen (tenemos) bajones. 

Es ese momento en el que el mejor remedio es realimentar el ánimo, y esto es un proceso en dos pasos.

Relájate, cambia de rutina durante un día. Vete. Escabullete. Desaparece. Sal a pasear. Tómate un refresco en una terraza. Juega a un videojuego... Evádete.

No pienses en nada. Está claro que esto último es lo mas dificil. Tienes una mente privilegiada, seguro que está rearmando todo el proceso. Haz un reset.

Respira, descansa, duerme 8 horas por la noche y espera la mañana.

Ahí va a estar el inicio de la solución. La mente relajada permite poner de nuevo tu actividad a tu ritmo habitual y ponerte de nuevo en marcha.

A mi (personalmente) me ocurre que por la mañana (algunas veces) me levanto con las ideas reorganizadas. En otras ocasiones tengo las ideas mas claras y sé dónde buscar ayuda. O incluso reponer el cronograma.

No somos infalibles, somos humanos... pero emprendedores.

Mas allá del ánimo y la actitud puntual, está nuestra forma de ser.

Respirar hondo y "darle caña". ¡Hemos vuelto!.

lunes, mayo 01, 2017

La pasión por lo que haces: aquello que te hace especial

Sombrero 138
Mayo 2017

La pasión es un ingrediente necesario para cualquier actividad. Hoy trato este asunto como algo que es imprescindible para abrir caminos seguros en el desarrollo de tu trabajo.

La pasión tiene la capacidad de desencadenar toda clase de emociones que permiten sumergirte de lleno en un objetivo. Y afecta en su desarrollo y consecución, no sólo personalmente sino que también en los miembros de un equipo.

El entorno o las actitudes de una organización, pueden alimentar la pasión por el trabajo, si están diseñados para ello. Con ello, se consigue un mejor rendimiento laboral. Un equipo desmotivado no ayuda.

La disponibilidad de recursos, la remuneración, la sensación de autonomía son importantes para sentirte motivado, aunque según Ken Robinson la pasión por el trabajo se incrementa cuando trabajas en lo que te gusta y tienes las competencias para realizarlo.

La pasión por el trabajo es constatable cuando hay grandes dosis de proactividad y no hay duda, que para una organización es muy importante esta actitud.

La pasión, es un recurso emocional para hacer frente a los desafíos.

La pasión por la vida, por el arte, por la música, por aquello que hagas, te convierte en una persona muy activa, curiosa, interesada y proactiva. Es un recurso emocional que activa todo aquello que va a ayudarte en la vida.

Recuerda aquellos pasos que no has de olvidar para conseguir lo que te propongas:

1.- Conoce aquello que haces bien. 
2.- Averigua lo que te gusta hacer
3.- Filtra las opiniones externas entre las que son cualitativamente honestas o aquellas que se dedican a borrar tus iniciativas.
4.- Recuérdate tus objetivos.
5.- Averigua qué puedes mejorar
6.- Analiza en qué actividades te sientes cómodo
7.- Pónle pasión y lánzate.

8.- Sé agradecido.

La pasión es esa actitud que alimenta todas las demás para convertir en éxito tus actividades, desde las mas cotidianas a las mas comprometidas.

Un paso importante para alimentar la pasión, es la capacidad de ser agradecido. Busca aquello que te ayude a serlo en cada minuto de tu día.

"El emprendimiento es hacer que aquello que te apasiona en la vida sea lo fundamental, de manera que puedas sacarle el máximo provecho y lo hagas evolucionar" - Sir Richard Branson, fundador de Virgin Group.

lunes, marzo 27, 2017

Tener criterio: uno de los grandes valores personales y profesionales.

Sombrero 137
Abril 2017

El término criterio tiene su origen en un vocablo griego que significa “juzgar”. El criterio es el juicio o discernimiento de una persona.

Mas allá de las definiciones, tener criterio propio, es fruto de todo lo que conocemos, mezclado con lo que sabemos y lo que creemos.

Conocimiento es un conjunto de información almacenada mediante la experiencia o el aprendizaje.
Saber es el conjunto de conocimientos amplios y profundos que se adquieren mediante el estudio.
Creencia es el conjunto de ideas o pensamientos que se asumen como verdaderos.

Con estas tres definiciones, observamos que es la suma de cuestiones que abarcan desde los conceptos mas racionales a mas emocionales.

El criterio se adquiere a base del esfuerzo personal para comprender una situación o una idea: Estudias lo que han hecho los demás, observas lo que opinan los demás y lo contrastas con tu experiencia.

Lo que creen y hacen la mayoría puede que no sea lo correcto. Es casi una cuestión de poner en crisis lo que hacen los demás, desmenuzarlo, ordenarlo por piezas y volverlo a construir.

Tener criterio, es aquella convicción que se pone a prueba constantemente y evoluciona con lo que descubres y adaptas a lo que das por bueno.

Influyen tus convicciones, influye lo que aprendes e influye lo que ves a diario.

Una misma situación puede entenderse de formas distintas de acuerdo al criterio.

En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color, del cristal con que se mira (Ramón de Campoamor).

Este poema manifiesta la evidencia que cualquier situación, puede entenderse de tantas formas como personas 

Denominamos criterio propio al conjunto de asunciones básicas, principios en constante revisión y habilidades para poner en práctica esos principios y asunciones que favorecen la emisión de juicios respetables y la toma de decisiones genuinas.

Y para entrenar la capacidad de tener criterio, tenemos que poner en práctica todas aquellas cuestiones que nos permiten conseguirlo. Grandes dosis de empatía, feedback, persistencia, autocrítica y responsabilidad.


Fuentes de inspiración: Jaime Balmes, misionposible.blogspot.es, vorpalina.es, definicion.de, vivoycoleando.com

domingo, febrero 26, 2017

Abrir mercado y mantenerlo, dos caras de la misma moneda.

Sombrero 136
Marzo 2017

Para salir a la búsqueda de un cliente, se han de tener en cuenta varias cuestiones.

En primer lugar necesitamos conocernos, analizarnos y valorar nuestras habilidades. 

Una vez hemos reconocido nuestras fortalezas y debilidades, debemos prepararnos para tener todas las herramientas que nos permitan ponernos manos a la obra.

Peo hoy hablemos de dos momentos fundamentales del trabajo de un vendedor:

Abrir mercado y mantenerlo.

Son dos conceptos muy importantes para realizar el trabajo. Muchas personas creen estar preparados para ambas cosas, pero habitualmente no es así de fácil. Cuando hay un vendedor preparado para realizar los dos trabajos, realmente ante un profesional muy bueno.

Para abrir mercado, es necesario prepararse y ganarse la confianza de un interlocutor que probablemente no nos conozca. Saber utilizar todas las técnicas posibles (los 7 pasos de la venta), aplicándonos en ser empáticos y descubrir las motivaciones del cliente para que se interese por nuestro producto.

Otra cosa distinta es mantener el mercado. En este caso el esfuerzo y la habilidad es no fallarle al cliente. Realizar visitas periódicas, resolverle las dudas... en realidad estamos hablando de un servicio riguroso de post-venta, que conduce a las repeticiones de compra y fidelización.

Debemos reconocernos como profesionales, chequear nuestras habilidades, estar al dia de los cambios constantes del sector y descubrir las necesidades en evolución de nuestros clientes. Debemos estar en aprendizaje constante. 

Este trabajo de mantenimiento de mercado es de vital importancia, ya que un minuto de un trabajo de repetición mal ejecutado, puede hacer saltar por los aires varios años de trabajo correcto.

Os animo a que "vistais" buena actitud en cada minuto de vuestro día.

martes, febrero 21, 2017

Científico de Harvard: “Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional”

Howard Gardner es un prominente neurocientífico estadounidense, psicólogo, profesor de Harvard y autor de la teoría de las inteligencias múltiples. ha recibido innumerables reconocimientos por su trabajo entre ellos el Premio Príncipe de Asturias. Lo entrevistó el diario La Vanguardia de España sobre sus teorías y sus concluyentes planteamientos invitan a la reflexión
“Aprender es el único antídoto contra la vejez y yo lo tomo cada día en Harvard con mis alumnos. Es tonto clasificar a los humanos en listos y tontos, porque cada uno de nosotros es único e inclasificable”, sostiene.
¿Por qué cuestiona que la inteligencia es lo que miden los tests?
Porque yo soy un científico y hago experimentos y, cuando mido la inteligencia de las personas, descubro que algunas son muy buenas solucionando problemas pero malas explicándolos. Y a otras les pasa lo contrario.
¿Y si hay personas diversas es porque también tiene que haber diversos talentos?
Por eso he dedicado 400 páginas a describir siete tipos de inteligencia: lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, cinético-corporal, interpersonal e intrapersonal.
¿Y por qué no muchas más: la culinaria o la mística o la teatral o la ecológica?
Porque no cumplen los requisitos que sí cumplen esas. Y espero acabar demostrando que además hay una inteligencia naturalista, otra pedagógica y otra existencial para plantearnos preguntas trascendentes. Pero no más.
Hoy los colegios ya plantean sus programas según esas inteligencias múltiples.
Y yo no me dirigía a los pedagogos, pero fueron ellos los primeros que adoptaron mis teorías.
Tipos de inteligencia
Hay siete tipos de inteligencia: lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, cinético-corporal, interpersonal e intrapersonal.

¿Por qué?
Porque comprobaban cada día en las aulas que las categorías de tonto o listo no cubren la diversidad del talento humano. Y, por tanto, que los tests de inteligencia no miden realmente nuestras capacidades, sino sólo la de resolverlos.
Su teoría, además, era cómoda para consolar a niños con malas notas y a sus papás.
Se abusó de ella al principio porque no se comprendió bien. En Australia, la administración la manipuló para explicar que había grupos étnicos que tenían inteligencias diferentes de otros.
¡Qué peligro!
En ese punto, empecé también a preguntarme por la ética de la inteligencia y por qué personas consideradas triunfadoras y geniales en la política, las finanzas, la ciencia, la medicina u otros campos hacían cosas malas para todos y, a menudo, ni siquiera buenas para ellas mismas.
Esa ya es una pregunta filosófica.
Pero yo soy un científico e inicié un experimento en Harvard, el Goodwork Project, para el que entrevisté a más de 1.200 individuos.
¿Por qué hay excelentes profesionales que son malas personas?
Descubrimos que no los hay. En realidad, las malas personas no puedan ser profesionales excelentes. No llegan a serlo nunca. Tal vez tengan pericia técnica, pero no son excelentes.
A mí se me ocurren algunas excepciones...
Lo que hemos comprobado es que los mejores profesionales son siempre E CE: excelentes, comprometidos y éticos .
¿No puedes ser excelente como profesional pero un mal bicho como persona?
No, porque no alcanzas la excelencia si no vas más allá de satisfacer tu ego, tu ambición o tu avaricia . Si no te comprometes, por tanto, con objetivos que van más allá de tus necesidades para servir las de todos. Y eso exige ética.
Para hacerte rico, a menudo estorba.
Pero sin principios éticos puedes llegar a ser rico, sí, o técnicamente bueno, pero no excelente.
Resulta tranquilizador saberlo.
Hoy no tanto, porque también hemos descubierto que los jóvenes aceptan la necesidad de ética, pero no al iniciar la carrera, porque creen que sin dar codazos no triunfarán. Ven la ética como el lujo de quienes ya han logrado el éxito.
“Señor, hazme casto, pero no ahora”.
Como san Agustín, en efecto. Otra mirada estrecha lleva a estudiantes y profesionales comodones a ser lo que consideramos inerciales, es decir, a dejarse llevar por la inercia social e ir a la universidad, porque es lo que toca tras la secundaria; y a trabajar, porque es lo que toca tras la universidad..., pero sin darlo todo nunca.
Sin ilusión, la vida se queda en obligación.
Y otros son transaccional es: en clase cumplen lo mínimo y sólo estudian por el título; y después en su trabajo cumplen lo justo por el sueldo, pero sin interesarse de verdad limitan su interés y dedicación. Y son mediocres en todo.
¿No descubren algún día de su vida algo que les interese realmente?
Algunos no, y es uno de los motivos de las grandes crisis de la madurez, cuando se dan cuenta de que no hay una segunda juventud. Otra causa es la falta de estudios humanísticos: Filosofía, Literatura, Historia del Pensamiento...
¡Qué alegría! Alguien las cree necesarias...
Puedes vivir sin filosofía, pero peor. En un experimento con ingenieros del MIT descubrimos que quienes no habían estudiado humanidades, cuando llegaban a los 40 y 50, eran más propensos a sufrir crisis y depresiones.
¿Por qué?
Porque las ingenierías y estudios tecnológicos acaban dándote una sensación de control sobre tu vida en el fondo irreal: sólo te concentras en lo que tiene solución y en las preguntas con respuesta. Y durante años las hallas. Pero, cuando con la madurez descubres que en realidad es imposible controlarlo todo, te desorientas.
¿En qué país influyó más su teoría de las inteligencias múltiples?
En China editaron cientos de títulos sobre inteligencias, pero las entendieron a su modo: querían que su hijo único fuera el mejor en todas.
Pues no se trata exactamente de eso.
Cada sociedad y persona entiende lo que quiere entender. Cuanto mayor te haces, más difícil es adaptar tu vida a un descubrimiento y más fácil adaptar el descubrimiento a lo que ya creías que era la vida. Por eso, voy a clase a desaprender de mí y aprender de los jóvenes.
http://m.panorama.com.ve/movil/noticia.html?nota=%2Fcontenidos%2F2016%2F04%2F12%2Fnoticia_0031.html

lunes, enero 30, 2017

No rendirse: los tropiezos son parte del aprendizaje.

Sombrero 134 
Febrero 2017

Cada tropiezo en la puesta en marcha o consecución de un objetivo no es otra cosa que, confrontar lo que esperas que pase, con la realidad.

Los baños de realidad, ayudan a entender la complejidad de las previsiones. Evidentemente, también te ayudan a ser mas prudente e incluso a rebajar constantemente la expectativas con el fin de que el resultado se acerque lo mas posible a lo que esperas que pase.


Esta es aquella parte en la que debemos conjugar nuestras perspectivas racionales, con lo que realmente va a suceder y por lo tanto deberemos ser capaces de reaccionar. Y estas reacciones pueden ser "calculadamente emocionales". Si, lo he expresado bien. 

Tenemos que empatizar con la situación y sus consecuencias para con el equipo.

Debemos tener no tan solo el "plan B", sino que además tener la suficiente capacidad de reacción como para que a toda aquella parte del grupo que contaba fehacientemente que lo que estaba previsto ocurriría, conozcan las dificultades y comprueben que estabas preparado para reaccionar.

Cada obstáculo, retraso o fracaso, no es otra cosa que parte del aprendizaje. Debemos tenerlo en cuenta y preveerlo.

Esta capacidad de reacción, es la que acaba haciendo posible que un proyecto se convierta en una realidad.

domingo, enero 01, 2017

Oír, escuchar, interpretar y entender: qué, quién, por qué, cuándo, dónde y cómo.

Sombrero 133
Enero 2017

Oír: percibir los sonidos a través del oído.
Escuchar: prestar atención a lo que uno oye.
Interpretar: encontrar sentido a lo que te explican.
Entender: percibir y tener una idea clara de lo que se dice.

Distinto, ¿verdad?.

Esta correlación de estos verbos, es lo que de forma ágil realiza nuestra mente en cada momento de la comunicación. 

Nuestros conocimientos adquiridos durante toda la vida nos permiten organizar todo lo que nos cuentan, quedando nuestra interpretación, totalmente afectada por nuestras propias vivencias.

Cuando escuchamos a quien nos explica, buscamos interpretar lo que nos cuenta para entenderlo.

En este caso no tan solo se ha de tener en cuenta lo que nos dice cuando habla, sino su tono de voz, su gestualidad, el momento escogido... todo ayuda para entender a tu interlocutor.

Por tanto cuando nosotros pretendemos comunicar, debemos escoger perfectamente todo lo que va a formar parte de ese momento.

Vamos a organizarnos. Sabemos qué queremos comunicar, por lo tanto analicemos la cuestión,

Qué
Tenemos que conceptualizar y saber el contenido de lo que queremos explicar. Tanto si son cosas muy personales, como profesionales.

A quién
¿A la pareja?, ¿A un/a amigo/a?, ¿A un grupo?, ¿Al público?...

Por qué
El desencadenante que desata la comunicación, es uno de los conceptos importantes, ya que seguro que nos indicará el resto del camino.

Cuándo
Este es otro de los conceptos importantes. Los asuntos no deben someterse a la procrastinación (dilatarse, posponerse porque nos cuesta afrontarlos). 

Dónde
Se ha de encontrar el entorno mejor para no dar pie a comunicar mal lo que pretendemos.

Cómo
Con el tono correcto. Con la indumentaria adecuada. En el lugar escogido. Sin dejar nada a la improvisación. Cuanto antes.

Si has tomado la decisión, prepárate para explicarlo y ¡házlo!.

viernes, diciembre 16, 2016

La teoría de la "pistola" : ¿a quién culpar?

No hay nada mas valiente que tomar decisiones. 

Los sabios lo dicen: si tomas una decisión, por mucho que intentes que sea lo mejor para el fin que persigues, seguro que te van a criticar. Por lo tanto, la actitud valiente es analizar racionalmente el tema, visualizar el futuro con los imputs que tengas y hacerlo.

Y aqui ya no se trata tan solo de tener personas lápiz y personas goma de borrar a tu lado, sino que rodearte de personas que entiendan lo que es la empatía.

Recordar el "por qué estoy en esto" o cuáles son las "lineas rojas" para llegar al éxito, forma parte de las acciones de "prueba y error" que tenemos la obligación de hacer constantemente para saber si vamos a alcanzar la excelencia, o tan solo para saber si lo que hacemos: lo hacemos bien.

Me gusta ilustrarlo con la teoría de la pistola, que ejemplifica perfectamente lo que muchas veces no vemos (o no queremos ver).

Cuando hay decisiones que afectan de un modo u otro a otra persona y esta última te echa la culpa, siempre debes acordarte de esta teoría.

Cuando con una mano diriges el dedo acusador (el índice) hacia el "presunto culpable", quedan otros cuatro dedos.

El pulgar curiosamente se dirige hacia arriba. A mi me gusta pensar que es el que apunta al entorno. Aquello que es dificil de controlar e imposible de entender. 

Y los otros tres, se dirigen directamente al que acusa.

Es bueno reflexionar qué ha provocado que se haya tomado una decisión que puede que no te guste a ti, pero que era del todo previsible que pasara.

Y seguro que gran parte de la culpa sea del que acusa.

jueves, diciembre 08, 2016

El arte en relacionarse: la empatía y el feedback

Sombrero 132
Diciembre 2016

En muchas ocasiones se confunde qué es la empatía y qué és el feedback. 

Hoy me propongo poner en orden los dos conceptos. Sobre todo teniendo en cuenta que nuestra vida fluye en relación con los demás.

Es evidente que nuestras relaciones personales, profesionales o nuestras aficiones, nos permiten aplicar nuestros conocimientos de acuerdo con lo que hemos aprendido (oficio, estudios, trabajo, experiencias), aunque debemos cultivar lo que podríamos llamar el “arte” de relacionarse con los demás. 

Debemos aprender y entrenarnos para alcanzar el camino del éxito en los conocimientos sobre la empatía y el feedback.

La empatía es la capacidad que tenemos todos, en mayor o menor medida, para ponernos en la piel de la otra persona.

Pongamos un ejemplo: Un amigo quiere tomar una decisión arriesgada. Nuestra respuesta puede tener dos caras: Lo que haríamos nosotros, tomada desde nuestro conocimiento del tema o nuestra forma de pensar. La respuesta empática seria la de ponerse en su lugar, conocer qué le ha llevado a tomar esa decisión y ayudar a que él tome la mejor decisión, no nosotros. Debemos ser los que ayudemos en todos los elementos racionales de la reflexión, la decisión ha de ser suya.

El feedback (o realimentación) consiste en transmitir a la otra persona que interpretamos sus reacciones y ayudar a cambiar su comportamiento con nosotros o cambiar nuestro comportamiento con él.

Para entrenar nuestro feedback solo debemos observar las reacciones de nuestro interlocutor. No tan solo el lenguaje corporal, sino también aquellos signos que evidencian el interés del otro en lo que haces (bostezar, mirarte fijamente, distraerse con el celular, verle incómodo, verle asentir con la cabeza…)

Realimentar una conversación con los comentarios de los demás, levantar o suavizar el tono de voz, entusiasmarse, mostrar interés en las respuestas entre otras cosas, ayudan a engranar correctamente una reunión, una conversación o cualquier momento de nuestras relaciones con los demás: una venta, una charla, un discurso, una reunión…

Buscar las palabras correctas una vez has empatizado, para que sienta que compartes su estado de ánimo, es una forma que ejemplifica el uso correcto de la empatía y el feedback.