lunes, agosto 22, 2016

Los 8 pasos que han de componer la Hoja de Ruta de un emprendedor.

Sombrero 129
Septiembre 2016

Hay 8 pasos a tener en cuenta por un emprendedor, para organizar su hoja de ruta. El aprendizaje constante y la insistencia, han de estar precedidos por fórmulas de trabajo que nos inviten constantemente a recordarnos que no estamos solos y que los mayores éxitos se consiguen cuando no se está aislado del mundo.














Estos pasos que os propongo, es una de las maneras de afrontarlo con la certeza de que aprenderéis a ser mejores.

1.    Preparación previa
Es necesario haberse preparado. Es importante la cultura general y no estar aislado. Es imprescindible socializarse. Estudiar. Divertirse. Observar. Aprender.
2.    Tecnología
Es imposible avanzar si no se está al día de los avances tecnológicos. Comprender las redes sociales. Actuar en ellas con la prudencia de saber lo que se hace. Lo que se pone en internet se queda en internet (no olvidarlo).
3.    Afiliarse
Es imposible relacionarse con todo lo que nos rodea, si no formamos parte de algo que nos puede ayudar a comprenderlo. Yo siempre sugiero la JCI (Junior Chamber International), porque al menos a mi, me ha dado una perspectiva global y me ha ayudado personal y profesionalmente.
4.    Descubrir
No se puede emprender nada si no tenemos una visión global de las cosas y no descubrimos aquello en lo que vamos a ser útiles.
5.    Aliarse
Es importante buscarse aliados para aquello que queremos hacer. Observar a nuestro entorno, buscar complicidades y encontrar quien puede ayudarnos en aquello que hemos convertido en nuestro objetivo.
6.    Equivocarse
Equivocarse no es malo en si mismo. Debemos tomar precauciones. Nuestros errores son una gran fuente de aprendizaje. Por ello aconsejo practicar nuestras iniciativas sin causar daños. Con la ayuda de una organización de aprendizaje de responsabilidades con la acción.
7.    Aprender
Ahí está el mejor caldo de cultivo de un emprendedor. El aprendizaje constante y regenerador.
8.    Insistir
Y esta es la mejor actitud: la insistencia. Recalcular la estrategia, realizar la “prueba y error” constante en aquello que hacemos.

Es bueno descubrirnos constantemente, ponernos en duda, reinventarnos y afrontar los retos.